

Un cuidado de calidad consiste en tres categorías:
CHAMPÚ – para un lavado suave
ACONDICIONADOR – para desenredar y facilitar el peinado
TRATAMIENTO – Para nutrir el cabello de la raíz a las puntas
CHAMPÚ – para un lavado suave
Los champús eliminan el exceso de grasa natural de la piel, el sudor, las células muertas y residuos de productos de cuidado, fijación o styling. Existe una gran variedad de champús debido a los diferentes hábitos de cuidado del cabello, tipos de cabello y eventuales problemas con el cuero cabelludo. Los champús de alta calidad también contienen proteínas y pantenol para regenerar la estructura del cabello y aumentar su flexibilidad.
ACONDICIONADOR – para desenredar y facilitar el peinado
Un acondicionador es una parte básica de un cuidado del cabello. Después de cada lavado el cabello parece frágil y difícil de controlar. Podemos dañar el cabello cuando intentamos peinarlo.
Esto es lo que el acondicionador previene especialmente: alisa la superficie del cabello y ofrece un peinado más fácil protegiendo a la vez al cabello de las influencias externas. Los acondicionadores se diferencian en dos categorías:
- Acondicionadores que necesitan aclarado
- Acondicionadores que no necesitan aclarado
Acondicionadores que necesitan aclarado
Un acondicionador que necesita enjuague es aplicado sobre el pelo mojado y después aclarado con agua. Proporciona proteínas y agentes de cuidado en las capas exteriores del cabello, que alisan las escamas ásperas de forma inmediata. Una vez secado el cabello, éste se vuelve suave y flexible, además de fácil de peinar.
Acondicionadores que no necesitan aclarado
Un acondicionador que no necesita enjuague se aplica después del lavado. Hace que el cabello se vuelva más moldeable y facilita el peinado, proporcionando cuidado a largo plazo.
Mascarillas – Cuidado hasta las puntas
Las mascarillas ofrecen un cuidado intensivo además de dar descanso al cabello. Combinan una elevada concentración de ingredientes específicos para el cuidado del cabello. Se aplican masajeando directamente sobre el pelo. El cabello se regenera notablemente y queda protegido de los agentes externos.
Existen dos tipos de mascarillas:
- Mascarillas que necesitan aclarado
- Mascarillas que no necesitan aclarado
Mascarillas que necesitan aclarado
Las mascarillas que necesitan aclarado, dependiendo del nivel de cuidado, necesitan una aplicación de entre 1 y 15 minutos. Puede conseguirse un efecto mayor usando calor.
Mascarillas que no necesitan aclarado
Las mascarillas que no necesitan aclarado son aplicadas directamente en el cabello masajeándolo y esparciéndola. Una ventaja de estos productos es que no necesitan aclarado, lo cual nos hace ganar tiempo y el cabello está igualmente protegido.
Para la selección de la mascarilla, también es necesario escoger la más adecuada según el tipo de cabello, para así conseguir un cuidado óptimo. Cuanto más encrespado y dañado esté el cabello, más frecuentemente debe ser usado el tratamiento.
En el caso de tener las puntas abiertas o el pelo dañado por el secador, necesita una solución que deje el cabello brillante o una reparación profunda urgente, las mascarillas ofrecen una solución rápida y eficaz.





